Memorias SSD: Conexiones, formatos y diferencias con los discos duros

 

Las memorias SSD están concebidas como una alternativa a los discos duros tradicionales, pero debemos dejar claro que las memorias SSD NO SON discos duros (no hay discos duros M.2), y aunque sí se pueden combinar con ellos, hay diferencias significantes entre unos y otras.

Este es un error muy frecuente que debemos evitar, ya que si nos interesamos por este tipo de dispositivos, buscarlos bien será la manera más fiable y segura de encontrarlos y que no nos engañen.

Las memorias SSD (“Solid State Drive”) son sistemas diseñados para almacenar información a través de chips.

Pero, ¿qué los diferencia de los discos duros? ¿cuáles son sus características? Quédate y te lo contamos:

 

Diferencias entre un disco duro y una memoria SSD

PORTADA-BLOG Diferencias entre disco duro y memoria SSD

Ambos sirven para almacenar datos, pero las memorias SSD aumentan la velocidad de transferencia llegando a superar los 500MB/s, y pudiendo alcanzar hasta los 7000MB/s en versiones más avanzadas.

A diferencia de los discos duros, las memorias SSD no se dañan físicamente ante un corte de corriente, manteniendo los datos siempre protegidos. En una situación similar, los platos de los discos duros mecánicos se podrían rayar o estropear, perdiendo toda la información que en ellos hubiera.

El tamaño más habitual de las memorias SSD es de 2,5", y su estructura es similar a la de los discos duros, lo que hace que puedan encajar en los lugares donde van montados estos.

Otra diferencia y motivo por el cual resultan una alternativa a los discos duros es que son rápidas, fiables y están indicadas para  dar un servicio 24h/7; por eso están tan bien valoradas para su uso en servidores NAS. Llegados a este punto, te recomendamos que compagines este post con este otro sobre las 7 razones para utilizar memorias SSD en un NAS.

Muchas empresas utilizan estas memorias en sus NAS para almacenar sus datos en caliente y aprovechar la velocidad y rendimiento que les otorga.

También debemos tener presente que en los servidores NAS podemos llegar a combinar los discos duros con las memorias SSD 2.5” y SSD M.2. Este método permite aumentar el rendimiento, mejorar la velocidad y optimizar las operaciones. Además, las memorias SSD no son ruidosas, mientras que los discos duros sí lo son.

La forma correcta de realizar esta combinación es como caché o Qtier (este último disponible sólo en QNAP).

 

Memorias SSD: Conexiones y formatos

Conexión Sata

SATA conexión SATA

Se trata de un tipo de interfaz que facilita la transferencia de datos, ofreciendo una conexión física directa entre el puerto y el dispositivo. Está pensada principalmente para conectar unidades de almacenamiento a la placa base, como discos duros o memorias SSD.

Está disponible en formatos de 2.5”. Esta conexión sigue el protocolo SATA y puede conseguir velocidades de hasta 550MB/s en formatos SSD SATA 2.5”, y SSD M.2 SATA.

Existen tres versiones de protocolo SATA:

  • SATA 1: Velocidad de hasta 1.5Gbit/s.
  • SATA 2: Velocidad de hasta 3.0Gbit/s.
  • SATA 3: Velocidad de hasta 6.0Gbit/s.

Actualmente los SATA 1 y 2 están desapareciendo, por lo que nosotros te aconsejamos que te decidas por el SATA 3.

 

Conexión SAS SSD

Se podría decir que la interfaz SAS se diferencia de SATA en que la primera puede soportar varias unidades de disco duro al mismo tiempo en un mismo puerto (reduciendo su velocidad), siendo más potente y adecuada para grandes empresas.

Está disponible en formatos de 2.5” y 3.5” y sigue el protocolo de conexión SAS con velocidades de hasta 2200 MB/s.

Existen tres versiones de conexión SAS:

  • SAS 1: Velocidad de hasta 3.0Gbit/s.
  • SAS 2: Velocidad de hasta 6.0Gbit/s.
  • SAS 3: Velocidad de hasta 12.0Gbit/s.
  • SAS 4: Velocidad de hasta 22.5Gbit/s.

Una aclaración que queremos hacer es que los SAS están siendo, poco a poco, sustituidos por los NVMe U2.

 

Conexión M.2

Memorias M.2 Memorias M.2

M.2 es un tipo de interfaz con la que puedes conectar dispositivos de un tamaño bastante reducido, como memorias SSD. Esta interfaz utiliza el conector M.2 basado en PCI Express o un conector M.2 basado en SATA.

Un dato importante a tener en cuenta es que cuanto mayor sea la longitud de la memoria SSD M.2 SATA o M.2 NVMe, más chips podrá llevar y más capacidad podrá tener.

Se presenta en formatos de 2230 (22 x 30 mm), 2242 (22 x 42 mm), 2260 (22 x 60 mm), 2280 (22 x 80 mm), y 22110 (22 x 110 mm), y sigue el protocolo de conexión SATA o NVMe con velocidades de hasta hasta 550MB/s para los primeros y hasta 3500MB/s para los segundos.

El protocolo de conexión NVMe o NVM Express (“Non Volatile Memory”) son un punto medio entre los NAND y DRAM, y mantienen los datos en la memoria NAND cuando apagamos el equipo.

Puedes acceder a más información sobre estas memorias en nuestra entrada de blog sobre NVMe.

 

Conexión U2

NVME-BIEN SSD NVMe U2

Esta interfaz se desarrolló en primera instancia para utilizarse en ambientes donde hubiera servidores debido a su alto rendimiento, no de manera particular.. Su interfaz es una combinación de los conectores SATA y SAS, pero ofrece hasta 4x líneas PCIe 3.0 a un dispositivo conectado y sin necesidad de utilizar un slot PCIe.

Lo puedes encontrar en formato de 2.5” con protocolo de conexión NVMe de hasta 7000MB/s.

Aquí puedes encontrar el modelo SSD NVMe 2.5 U2 que estás buscando.

 

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¡Hasta la próxima!

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